EL TREN EN LA RETINA DEL RECUERDO
La Ferretería La Inglesa se destaca por ser la más longeva de todas las que han existido en Logroño, permaneciendo abierta desde el año 1912 hasta 2013.
Fue fundada por Teófilo Miguel Mateo, quien tras adquirir experiencia con el comerciante Carlos Trausque y viajar al extranjero para comprar el género más moderno y de mejor calidad, inauguró el local en la calle Portales durante las fiestas de San Bernabé de 1912. Desde sus inicios, su filosofía se centró en conseguir clientes para toda la vida basándose en la confianza, la calidad y el precio justo.
Cronología de Propietarios
A lo largo de su siglo de vida, el negocio pasó por tres etapas principales de gestión:
• Teófilo Miguel (1912–1929): Dirigió la ferretería hasta que se reconstruyó el edificio.
• José Lorza (desde 1929): Asumió la regencia del negocio, caracterizándose por su vinculación con la venta y reparación de radios y equipos de sonido Philips, de lo cual aún quedan vestigios como pegatinas en las ventanas.
• La Familia Gil (1945–2013): Claudio Gil, quien venía del sector de la confitería, se hizo cargo del establecimiento en 1945. La familia mantuvo el negocio durante tres generaciones hasta que su nieto, Alfonso Gil, cesó la actividad en 2013.
El local es considerado uno de los pocos escaparates que quedan de la historia comercial de Logroño, y gracias al esfuerzo de sus últimos dueños, se ha conservado su fachada
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